domingo, 17 de abril de 2011

Mr. Queen

Míralo, allí está, seguro de cada uno de sus pasos, pero distraído. Mira hacia abajo sin mirar, no presta atención. Luego levanta la vista y posa sus ojos en la gente, en mi gente. Nos ha visto. ¿Le pasa algo? No da explicación, tampoco quiero pedírsela del todo. Hace una mueca, parecida a un intento de sonrisa, pero no le sale. Vuelve a mirar al suelo, a sus zapatos marrones. Lleva pantalones vaqueros, cinturón y camisa. No es alto, pero cabezón, como él dice. Pelo que va hacia donde quiere, según lo que le apetezca. Ojos casi grandes, celestes, infinitos. Cuesta aguantarle la mirada hasta que le entiendes, es inteligente, original, observador. Necesita su espacio para analizar su cómo, y su oportunidad para expresar su qué final. Puede que no le entiendas nunca, porque es una persona difícil en ese aspecto. Pero fíjate, a simple vista pasa desapercibido, luego debes esforzarte por entenderle. Merece la pena, os lo aseguro.
Por mi parte seguiré escribiendo dedicatorias en sus exámenes, aprendiendo de lo que él enseña, que no es sólo una asignatura, por si no lo sabíais, es maestro en todos los sentidos. Ha sido un placer encontrarme con él, está siendo un placer conocerle, y espero que siga siendo así. Gracias por enésima vez, señor Reina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario