Es un mismo recorrido que da vueltas automáticamente cuando llega a un supuesto final, que en realidad no existe, porque la esperanza jamás se pierde. Porque cada una vez que consigan derribarme me levantaré dos. Cada vez con más fuerza, con otras metas, con más sentimiento. Intentando no llorar, esbozando una sonrisa cada vez más grande. Apoyándome en mi gente, que siempre están ahí. La cadena da más y más vueltas, pero intento salir. Quiero que sea una vida, no una etapa repetitiva. Siempre poco a poco, recuperando a las personas tan importantes que un día creí perdidas, preocupándome un poco más por mí y no tanto por los demás, porque al final sus daños me duelen. Dando gracias a las personas que se lo merecen, una y mil veces si hace falta. Se acabó el perderse, he encontrado el camino. Mirad, tiene muchas piedras, ¿me paro?
Seguiré adelante, mirad, ya he superado la primera. Cada vez es más fácil, cada vez soy más fuerte. Cada vez tengo más personas por las que luchar y más piedras que quitar.
Siempre paso a paso, porque como un maestro dijo en su tiempo, si he conseguido ver más lejos es porque he subido a hombros de gigantes. Y los gigantes son cada vez más altos. Genial, qué bonito es subirse en sus hombros, vivir.
Soy incapaz de describir este pequeño espacio personal, me limito a escribir lo que se me pasa por la cabeza, a veces hasta pensando en lo que realmente quiero transmitir. Pero muy pocas veces.
domingo, 22 de mayo de 2011
sábado, 14 de mayo de 2011
Pensamientos de un sábado a mitad del día.
¿Alguien puede explicarme para qué sirve llorar de tristeza?
La verdad, yo lo hago, y luego me digo a mí misma que por qué lo he hecho. Quizás por sentirme mejor, pero no, sé que me hace estar más triste.
Pero a dónde quiero llegar, si soy yo la que pongo canciones tristes cuando estoy "poco feliz" para ponerme peor. Parece una tontería, ¿verdad? Pero bueno, me tienen dicho que ría cuando pueda, y que llore cuando lo necesite. Pero también me han dicho que sonría cuando mi corazón esté dolido, y aunque esté roto, porque voy a sobrevivir, llorando o no. Pero a veces lo necesito, igual que necesito un tiempo para concentrarme en las personas "nutricias" como me dice mi magnífica profesora M.Á., aunque es difícil hacérselo entender a los demás.
Supongo que toda persona necesita tiempo para sí misma. Para reír a solas mientras está en su cuarto, sin sentido alguno, o con su gente. Para llorar, porque lo ve necesario, y quizás hasta le haga sentir mejor en algún momento. Incluso para hablar, hablar consigo misma, sin miedo a lo que piensen los que en otras circunstancias estarían a su alrededor. Y, por encima de todo, para ser feliz de una vez, para tener personas especiales en su vida que realmente le inspiran y le hacen sentir mejor.
Después de esta reflexión creo que he avanzado un poco más en la idea que tengo estos días. Sí, quiero dedicarme a mí, no responsabilizarme de absolutamente todo, porque me hace daño. Porque puedo tirar del carro sola, pero me voy a cansar. Porque aunque sea capaz de entender algunas veces, también soy capaz de distraerme y no prestar atención. Porque como yo respeto a todo el mundo y les doy su tiempo para todas estas cosas que he citado anteriormente, yo también lo necesito.
Todo el mundo necesita un tiempo, un tiempo para todo.
Por cierto, en estos momentos estoy escuchando November Rain, de Guns N' Roses, así que supongo que algunos/as me entenderán.
La verdad, yo lo hago, y luego me digo a mí misma que por qué lo he hecho. Quizás por sentirme mejor, pero no, sé que me hace estar más triste.
Pero a dónde quiero llegar, si soy yo la que pongo canciones tristes cuando estoy "poco feliz" para ponerme peor. Parece una tontería, ¿verdad? Pero bueno, me tienen dicho que ría cuando pueda, y que llore cuando lo necesite. Pero también me han dicho que sonría cuando mi corazón esté dolido, y aunque esté roto, porque voy a sobrevivir, llorando o no. Pero a veces lo necesito, igual que necesito un tiempo para concentrarme en las personas "nutricias" como me dice mi magnífica profesora M.Á., aunque es difícil hacérselo entender a los demás.
Supongo que toda persona necesita tiempo para sí misma. Para reír a solas mientras está en su cuarto, sin sentido alguno, o con su gente. Para llorar, porque lo ve necesario, y quizás hasta le haga sentir mejor en algún momento. Incluso para hablar, hablar consigo misma, sin miedo a lo que piensen los que en otras circunstancias estarían a su alrededor. Y, por encima de todo, para ser feliz de una vez, para tener personas especiales en su vida que realmente le inspiran y le hacen sentir mejor.
Después de esta reflexión creo que he avanzado un poco más en la idea que tengo estos días. Sí, quiero dedicarme a mí, no responsabilizarme de absolutamente todo, porque me hace daño. Porque puedo tirar del carro sola, pero me voy a cansar. Porque aunque sea capaz de entender algunas veces, también soy capaz de distraerme y no prestar atención. Porque como yo respeto a todo el mundo y les doy su tiempo para todas estas cosas que he citado anteriormente, yo también lo necesito.
Todo el mundo necesita un tiempo, un tiempo para todo.
Por cierto, en estos momentos estoy escuchando November Rain, de Guns N' Roses, así que supongo que algunos/as me entenderán.
domingo, 8 de mayo de 2011
Caminante no hay camino
Domingo por la tarde, yo y una máquina. Hace un día espléndido, la persiana lucha contra la luz para dejar entrever a duras penas mi cuarto. Estoy inspirada, pero desde hace unos días, aunque me paro a escribir ahora. El tema no viene a cuento, pero sí a mi historia. A la mía y a la de mi gente. Un momento, música por favor. Así, el volumen bajito, que no moleste. Comienzo...
Hace dos días mi padre me enseñó que Hechos son Amores, y no buenas Razones. Es decir, si quieres a una persona has de mostrarlo, con Hechos. Deja tu huella sobre el cemento, no sobre la arena de la orilla. Muchas personas se crecen y comienzan a ver por encima de los demás poniéndose de puntillas, haciéndoles creer que les quieren realmente, que no están ahí porque sólo se interesan. Poco a poco, no hagas regalos, dona detalles. No seas tan directo/a, mantente al margen, no le molestes, puede agobiarse. En vez de eso, aparece cuando te necesite, o cuando no, pero siempre como apoyo. No mientas, di la verdad aunque duela, lo va a entender tarde o temprano. Perdónale siempre, porque en realidad te valora y te necesita. Haz un camino lleno de estos pequeños y grandes detalles, para que luego cuando mire hacia atrás te vea, sienta que siempre has sido su mejor amigo/a. Los otros ya se han ido, sus caminos los fueron difuminando las olas del mar al pasar sobre la suave arena hasta desaparecer, pero el cemento se ha secado, y está recubierto por azulejos, no se va a borrar.
Caminante son tus huellas, el camino nada más, caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar.
- Antonio Machado -
Hace dos días mi padre me enseñó que Hechos son Amores, y no buenas Razones. Es decir, si quieres a una persona has de mostrarlo, con Hechos. Deja tu huella sobre el cemento, no sobre la arena de la orilla. Muchas personas se crecen y comienzan a ver por encima de los demás poniéndose de puntillas, haciéndoles creer que les quieren realmente, que no están ahí porque sólo se interesan. Poco a poco, no hagas regalos, dona detalles. No seas tan directo/a, mantente al margen, no le molestes, puede agobiarse. En vez de eso, aparece cuando te necesite, o cuando no, pero siempre como apoyo. No mientas, di la verdad aunque duela, lo va a entender tarde o temprano. Perdónale siempre, porque en realidad te valora y te necesita. Haz un camino lleno de estos pequeños y grandes detalles, para que luego cuando mire hacia atrás te vea, sienta que siempre has sido su mejor amigo/a. Los otros ya se han ido, sus caminos los fueron difuminando las olas del mar al pasar sobre la suave arena hasta desaparecer, pero el cemento se ha secado, y está recubierto por azulejos, no se va a borrar.
Caminante son tus huellas, el camino nada más, caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar.
- Antonio Machado -
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)