No es sinónimo de cobardía, ni de no-enfrentamiento. Y mucho menos de miedo o verguënza.
No, no y NO.
Me gustaría que las personas no confundiéramos las palabras, y no os escribo como si este Blog se hubiera convertido de repente en una clase de morfosintaxis.
Es verdad que cuando alguien calla no se equivoca jamás. Pero, ¿por qué no aprender a hablar (sólo a veces, no exageremos) bien y entendernos?
Ah, y siempre desde el respeto y la palabra tan importante que se une a otras en el título de esta entrada.
Dejo la idea plasmada aquí. Sólo quería autoenseñármela una vez más, y esta vez Yo misma. La inspiración me abandona por momentos, pero he conseguido lo que quería.
Así, everything is gonna be OK.
No hay comentarios:
Publicar un comentario