Soy incapaz de describir este pequeño espacio personal, me limito a escribir lo que se me pasa por la cabeza, a veces hasta pensando en lo que realmente quiero transmitir. Pero muy pocas veces.
domingo, 16 de septiembre de 2012
A ver si eres capaz
Esto es un nuevo reto, la entrada sin tildes, pero acentuada. Tras unos meses sin escribir, dejo mi huella luego de algo muy inesperado.
Inesperado porque lo es y porque hubiera preferido que no pasara. Cosas del cuerpo humano de las que puedes aprender para un futuro algo indeciso. Siempre he pensado que en momentos de emergencia pierdes la cabeza, no recuerdas lo importante y todo se te va de las manos.
Pues he aprendido hace cosa de una hora que depende; es decir, que no es seguro que ocurra. Esta entrada no tiene pies ni cabeza, solamente carece de altas comas.
Demasiados pensamientos que vienen y se van, queriendo siempre plasmarlos y muy pocas veces lo consigo. O lo hago. O me siento con fuerzas... y ganas. Lo he conseguido, no es un texto muy amplio pero puede llegar a ser interesante. Pienso que hay que dejarle espacio a todo y a todos. Incluso a los signos. ¿Te atreves?
domingo, 19 de febrero de 2012
Just soft and slow
Me despido, nos vemos pronto.
Te das la vuelta, sé dónde podré encontrarte si voy tras de ti, pero no quiero agotarte.
Ya te echo de menos. Entro en casa y me refugio en mi niño de teclas blancas y negras. Él se queda conmigo, menos mal.
Las primeras melodías me ayudan, estoy bien.
Pero, poco a poco, hago que sea más suave, más lento. Ya estás otra vez aquí. No duras más de una nota fuera de mi cabeza. Probemos con otra cosa.
Voy a mi habitación, me tumbo en la cama.
Para nada, esto vale menos.
Me acerco al balcón, está abierto completamente. Las cortinas descorridas, abro la puerta de rejas y me apoyo en la barandilla. Sigues ahí chico, esto es constante.
Me rindo, te dejo estar. Por lo menos así escribo.
Ahora desbloqueo el teléfono móvil, y vuelvo a verte. Esta vez sólo tu sombra, así se hace "más ameno".
No sirve, tardas apenas unos segundos en aparecer en otro aparato electrónico.
"Te echo de menos".
¿Que tú me echas de menos? Sabes que yo no hago otra cosa. Que cada sitio, cada objeto me recuerda a ti. Te necesito para sentirme completamente bien.
"No me lo hagas más difícil"
No sirve de nada, con o sin intención por tu parte no tienes nada que hacer. Esto es cosa mía.
Pierdo la noción del tiempo, los momentos vuelan, y las palabras se quedan demasiado cortas.
Muchos sitios, el tiempo no es suficiente.
Pero ya funciona lo que siempre quise. Te miro y me entiendes.
Esto es increíble. Quizás siga en la fase "todo es un mundo de fantasía y color", pero siento que no va a perderse nunca, y ahora sonrío.
Todo es muy distinto en poco tiempo. Gracias por todo. Te prometo que intento devolverte todo de la mejor manera posible, perdóname si no te basta.
Ya es otro día, y en poco tiempo no aguanto más aquí. Salgo de casa. Media calle, ahora pasa dos bloques de pisos.
De la última pareja de cuadrados, arriba. La letra C.
Elige: rampa o escalones. Camino un poco más, a la izquierda. Y ahora subo.
Ahí estás. Hola, mi amor.
Y hasta los cuerpos llegan a estorbar.
Te das la vuelta, sé dónde podré encontrarte si voy tras de ti, pero no quiero agotarte.
Ya te echo de menos. Entro en casa y me refugio en mi niño de teclas blancas y negras. Él se queda conmigo, menos mal.
Las primeras melodías me ayudan, estoy bien.
Pero, poco a poco, hago que sea más suave, más lento. Ya estás otra vez aquí. No duras más de una nota fuera de mi cabeza. Probemos con otra cosa.
Voy a mi habitación, me tumbo en la cama.
Para nada, esto vale menos.
Me acerco al balcón, está abierto completamente. Las cortinas descorridas, abro la puerta de rejas y me apoyo en la barandilla. Sigues ahí chico, esto es constante.
Me rindo, te dejo estar. Por lo menos así escribo.
Ahora desbloqueo el teléfono móvil, y vuelvo a verte. Esta vez sólo tu sombra, así se hace "más ameno".
No sirve, tardas apenas unos segundos en aparecer en otro aparato electrónico.
"Te echo de menos".
¿Que tú me echas de menos? Sabes que yo no hago otra cosa. Que cada sitio, cada objeto me recuerda a ti. Te necesito para sentirme completamente bien.
"No me lo hagas más difícil"
No sirve de nada, con o sin intención por tu parte no tienes nada que hacer. Esto es cosa mía.
Pierdo la noción del tiempo, los momentos vuelan, y las palabras se quedan demasiado cortas.
Muchos sitios, el tiempo no es suficiente.
Pero ya funciona lo que siempre quise. Te miro y me entiendes.
Esto es increíble. Quizás siga en la fase "todo es un mundo de fantasía y color", pero siento que no va a perderse nunca, y ahora sonrío.
Todo es muy distinto en poco tiempo. Gracias por todo. Te prometo que intento devolverte todo de la mejor manera posible, perdóname si no te basta.
Ya es otro día, y en poco tiempo no aguanto más aquí. Salgo de casa. Media calle, ahora pasa dos bloques de pisos.
De la última pareja de cuadrados, arriba. La letra C.
Elige: rampa o escalones. Camino un poco más, a la izquierda. Y ahora subo.
Ahí estás. Hola, mi amor.
Y hasta los cuerpos llegan a estorbar.
sábado, 7 de enero de 2012
Between yesterday and tomorrow
Hoy es siete. Y me encanta el número siete. Míralo, qué elegante, siempre tan agudo, sin curvas. Es todo un caballero.
Por eso escribo hoy. Porque me parece que, además de ser un día precioso, es siete. Me alegra, y a la vez me entristece.
Días como hoy, como ayer y como mañana. Días en los que me da por pensar y recordar. Pensar por qué hice algo o no, recordar cuál fue la razón. Y finalmente saber que sucedió, y que ya ha quedado atrás.
Me acuerdo de momentos felices, y que ahora duelen.
Como cuando mi abuelo Antonio nos traía cada fin de semana que visitábamos su pueblo una bolsa repleta de gusanitos y de todas las chucherías que te pudieses imaginar. Ahora tristeza. Te echo de menos, abuelo.
Encuentro rastro de momentos en cualquier lugar. Huellas en mi piel, cicatrices. Fotos ya algo antiguas, las más bonitas, en las que nadie se preocupaba si alguien nos capturaba o no, porque estábamos felices.
Aun así, estoy muy contenta. Ahora suena el teléfono, y me recuerdan que me quedan tantísimas cosas por vivir. Tantísimos futuros recuerdos felices. Entonces ya no hay rastro de tristeza.
Volverá a aparecer, pero vendrá de algo bonito, seguro, y eso está bien.
Vuelve a sonar el teléfono. Suena la canción. Ésa que algunas personas califican como "Oh, por Dios. ¿Qué es eso?". No importa, ellos parecen que quieren perderse cosas.
Dejo que suene "I don't wanna miss a thing".
Por eso escribo hoy. Porque me parece que, además de ser un día precioso, es siete. Me alegra, y a la vez me entristece.
Días como hoy, como ayer y como mañana. Días en los que me da por pensar y recordar. Pensar por qué hice algo o no, recordar cuál fue la razón. Y finalmente saber que sucedió, y que ya ha quedado atrás.
Me acuerdo de momentos felices, y que ahora duelen.
Como cuando mi abuelo Antonio nos traía cada fin de semana que visitábamos su pueblo una bolsa repleta de gusanitos y de todas las chucherías que te pudieses imaginar. Ahora tristeza. Te echo de menos, abuelo.
Encuentro rastro de momentos en cualquier lugar. Huellas en mi piel, cicatrices. Fotos ya algo antiguas, las más bonitas, en las que nadie se preocupaba si alguien nos capturaba o no, porque estábamos felices.
Aun así, estoy muy contenta. Ahora suena el teléfono, y me recuerdan que me quedan tantísimas cosas por vivir. Tantísimos futuros recuerdos felices. Entonces ya no hay rastro de tristeza.
Volverá a aparecer, pero vendrá de algo bonito, seguro, y eso está bien.
Vuelve a sonar el teléfono. Suena la canción. Ésa que algunas personas califican como "Oh, por Dios. ¿Qué es eso?". No importa, ellos parecen que quieren perderse cosas.
Dejo que suene "I don't wanna miss a thing".
lunes, 2 de enero de 2012
Two - One - Two, Zer0, One, Two

Feliz año de las docenas. El año del one y del two(tú).
Este año es muy bonito. Toca superarse a uno mismo una vez más. Y más.
Es el año de sacar más de un diez. Mejor un doce. Y si lo máximo es un 2000, pues sacar un 2012.
[100 por cien --> 112 por ciento doce]
No podía dejar pasar este día para teclear y dejar una vez mi huella aquí, ya que ya se me pasó el de ayer.
Desde aquí hasta el infinito y más allá, os deseo lo mejor, como todos los días. Pero la gente suele hacerlo en estas fechas. Y para no escaparme del todo, pues ea, yo también.
Tengo un presentimiento de esos que hacen cosquillas y, por lo tanto, hacen sonreír.
Este año va a estar lleno de positivismo, de disfrutes, de sueños, ilusiones, y de hacerlos realidad.
Aquí dejo esta entrada, que me pongo emotiva y me subo por la pantalla.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)