El perfume del azahar la caracteriza, el olor a incienso en estos meses que vienen. Posteriormente, el "ya huele a feria" se oye en todos los rincones. Pero son cosas demasiado destacadas, quiero adentrarme un poco más.
Sí, ahí. Estrechas calles, en las cuales si pasas entre ellas y miras hacia arriba verás el cielo más lejos que nunca, parece que te atrapa, empiezas a caminar lentamente, y descubres rincones irreconocibles. Sube a la Giralda y podrás tocar el cielo con la punta de tus dedos. Visita la catedral y te sentirás como Colón al descubrir América. No, no soy una guía turística, pero es pura magia. Si no te conformas con ello, sígueme. Un poco más, vamos, no tengas miedo. Los detalles, de los que sólo te das cuenta tú cuando los ves, otros se conforman con lo que tienen delante, pero has de saber que en lo mínimo puedes encontrar belleza. Un simple destello ante la puesta de sol desde el lugar más recóndito que puedas visitar, es precioso, incomparable.
¿Y su gente? Qué encanto, puedes sentirte como en casa, estoy segura. Aunque no puedo probarlo, porque nací aquí, tengo sangre andaluza y linaje español. Mis venas son sevillanas y bailan al ritmo del flamenco. No podía ser de otra forma, no puedo cambiar mi hogar.
"Sevilla, hasta nublada, es bonita"
Soy incapaz de describir este pequeño espacio personal, me limito a escribir lo que se me pasa por la cabeza, a veces hasta pensando en lo que realmente quiero transmitir. Pero muy pocas veces.
viernes, 25 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Discusiones.
Se hacen pesadas, a veces casi insoportables. Una tras otra, pam, pam, sin parar. No te dejan recobrar el aliento. Crees haberlo dejarlo todo a un lado cuando de nuevo te atacan por la espalda, y jamás las respondes con un golpe acertado, nunca. Siempre que una persona tiene problemas en tu contra te tocará a ti soportarlo, pero ¿qué se le va a hacer? Por mucho que lo intentes, vas a perder. Y casi que es lo mejor. Déjale ganar, que disfrute su amarga victoria, en realidad eres tú la persona inteligente en toda la situación.
No seas cobarde si estas malas amigas desean herirte, dejarte fuera. Enfréntate a ellas, usa tu mente, no sólo tus ganas de dejarlo todo claro de malas formas.
Es verdad, lo olvidaba. Cuando vienen tan seguidas no puedes controlarte. ¿Y qué haces entonces? Lo echas todo por la borda, no tienes en cuenta las consecuencias que ello acarrea, y lo haces mal. Lo hago mal. Por suerte, siempre existen aquellas personas con las que es necesario discutir y al final volverán a ser tu gente, como siempre lo fueron.
¿De qué sirve entonces?
Pues según tu caso, puedes hacer que todo vaya a peor y perder a alguien, o puedes darle la vuelta al asunto, ponerte en tu contra si hace falta, hacerle recapacitar, ser inteligente, utilizar la cabeza, intentar amarle antes de odiarle o criticarle. Así sí vale. Muy bien, intentaré no equivocarme nunca más.
Déjalo ir...
No seas cobarde si estas malas amigas desean herirte, dejarte fuera. Enfréntate a ellas, usa tu mente, no sólo tus ganas de dejarlo todo claro de malas formas.
Es verdad, lo olvidaba. Cuando vienen tan seguidas no puedes controlarte. ¿Y qué haces entonces? Lo echas todo por la borda, no tienes en cuenta las consecuencias que ello acarrea, y lo haces mal. Lo hago mal. Por suerte, siempre existen aquellas personas con las que es necesario discutir y al final volverán a ser tu gente, como siempre lo fueron.
¿De qué sirve entonces?
Pues según tu caso, puedes hacer que todo vaya a peor y perder a alguien, o puedes darle la vuelta al asunto, ponerte en tu contra si hace falta, hacerle recapacitar, ser inteligente, utilizar la cabeza, intentar amarle antes de odiarle o criticarle. Así sí vale. Muy bien, intentaré no equivocarme nunca más.
Déjalo ir...
lunes, 21 de marzo de 2011
Detalles
Después de 5.190 días de vida (sí, usé la calculadora, a estas horas mi capacidad de cálculo mental no está muy al día) me he dado cuenta de que cada uno de ellos tiene algo especial, claro que no me acuerdo de muchos, pero no consigo aburrirme. De nuevo escribo y borro palabras, pero he llegado a un punto en el que prefiero redactar lo que se me venga a la mente, a ver si luego tiene sentido. Parece que va cobrando conciencia el texto, por lo que prosigo.
Me parece alucinante la manera en la que puede cambiar un día de tu vida, o que cambia tu vida en un día. Es impresionante. Puede que sea porque llega una persona importante, o una nueva. Experiencias que nunca antes habías vivido, sentimientos que ahora te inundan y hacen que quieras comerte el mundo sin masticar. Devorándolo, porque quieres ser su dueño/a.
Pero poco a poco voy haciéndome a la idea de que cada día es nuevo sólo porque tienes a tus seres queridos, tu familia, tus amigos, conocidos incluso. Sueños que perseguir, metas que alcanzar, que hacen que cada una de estas 24 horas que pasan continuamente se hagan importantes. Cuando creo que estoy en la cumbre de mi hoy, me paro y pienso. Y me digo a mí misma: Estás en la cima de hoy, pero en el principio de mañana, sigue adelante, tu sueño está cada vez más cerca, no pares. Obstáculo, cuidado, esquiva, salta y déjalo atrás. Problema, resuélvelo, que desaparezca. ¿Algo más? Te faltan fuerzas, descansa. Mañana será otro día, pero aprovecha lo que te queda de hoy hasta que no puedas seguir redactando porque necesitas dedicarte a ti, como ahora...
Me parece alucinante la manera en la que puede cambiar un día de tu vida, o que cambia tu vida en un día. Es impresionante. Puede que sea porque llega una persona importante, o una nueva. Experiencias que nunca antes habías vivido, sentimientos que ahora te inundan y hacen que quieras comerte el mundo sin masticar. Devorándolo, porque quieres ser su dueño/a.
Pero poco a poco voy haciéndome a la idea de que cada día es nuevo sólo porque tienes a tus seres queridos, tu familia, tus amigos, conocidos incluso. Sueños que perseguir, metas que alcanzar, que hacen que cada una de estas 24 horas que pasan continuamente se hagan importantes. Cuando creo que estoy en la cumbre de mi hoy, me paro y pienso. Y me digo a mí misma: Estás en la cima de hoy, pero en el principio de mañana, sigue adelante, tu sueño está cada vez más cerca, no pares. Obstáculo, cuidado, esquiva, salta y déjalo atrás. Problema, resuélvelo, que desaparezca. ¿Algo más? Te faltan fuerzas, descansa. Mañana será otro día, pero aprovecha lo que te queda de hoy hasta que no puedas seguir redactando porque necesitas dedicarte a ti, como ahora...
domingo, 20 de marzo de 2011
Hola cosita extraña a la que llaman blog.
No recuerdo la última vez que escribí para esta web, tampoco me gustaría saberlo, me limito a vivir el momento y no a describirlo, pero a veces lo necesito porque ocurren cosas importantes. ¿Lo raro? Que jamás estaré escribiendo cuando pasen, y a veces me molesta, porque el momento es especial. Pero no, así que desde aquel 13 de Diciembre de 1996 procuro archivarlas ordenadamente en mi memoria, pero ésta se me resiste.
Escribo palabras y las borro, leo una y otra vez lo que llevo escrito, pienso en cómo seguir, en que a lo mejor estaría más a gusto si estuviese leyendo lo que otros escribieron, pero en algún momento tiene que tocarme a mí, y como a veces soy lo suficientemente perezosa como para coger un bolígrafo y un papel y hacerlo, pues me encuentro aquí frente a la pantalla de un ordenador conocido, sentada con la espalda inclinada hacia la mesa, escuchando diferentes sonidos a mi alrededor, voces, música, pero realmente no me paro a oír lo que pretenden expresar. Ahora pasos, luego paran, tecleo una y otra vez. Espacio, vocal, consonante, de nuevo espacio, punto y seguido.
Control + Enter y empiezo una nueva frase. Sin sentido, en realidad no estoy escribiendo lo que me pasa, pero sí lo que hago. ¿Por qué? Porque no me pasa nada, al menos nada importante. A veces me vuelvo caprichosa y me voy sin más, pero otras, como ahora, me gusta ser educada y al menos despedirme hasta que se me vuelva a ocurrir escribir. Lo que quiero en estos momentos es leer, pero no lo que yo escribo, y mucho menos frente a este artefacto que físicamente es complicado, pero, ¿qué entiende de la vida de la gente, de los sentimientos? Nada, absolutamente nada. Ahora oigo "El lago de los cisnes", me relajo. Voy a dejar de escribir, ahora. No, ahora. Al final no termino, ni falta que hace. Hasta otra.
Escribo palabras y las borro, leo una y otra vez lo que llevo escrito, pienso en cómo seguir, en que a lo mejor estaría más a gusto si estuviese leyendo lo que otros escribieron, pero en algún momento tiene que tocarme a mí, y como a veces soy lo suficientemente perezosa como para coger un bolígrafo y un papel y hacerlo, pues me encuentro aquí frente a la pantalla de un ordenador conocido, sentada con la espalda inclinada hacia la mesa, escuchando diferentes sonidos a mi alrededor, voces, música, pero realmente no me paro a oír lo que pretenden expresar. Ahora pasos, luego paran, tecleo una y otra vez. Espacio, vocal, consonante, de nuevo espacio, punto y seguido.
Control + Enter y empiezo una nueva frase. Sin sentido, en realidad no estoy escribiendo lo que me pasa, pero sí lo que hago. ¿Por qué? Porque no me pasa nada, al menos nada importante. A veces me vuelvo caprichosa y me voy sin más, pero otras, como ahora, me gusta ser educada y al menos despedirme hasta que se me vuelva a ocurrir escribir. Lo que quiero en estos momentos es leer, pero no lo que yo escribo, y mucho menos frente a este artefacto que físicamente es complicado, pero, ¿qué entiende de la vida de la gente, de los sentimientos? Nada, absolutamente nada. Ahora oigo "El lago de los cisnes", me relajo. Voy a dejar de escribir, ahora. No, ahora. Al final no termino, ni falta que hace. Hasta otra.
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