domingo, 20 de marzo de 2011

Hola cosita extraña a la que llaman blog.

No recuerdo la última vez que escribí para esta web, tampoco me gustaría saberlo, me limito a vivir el momento y no a describirlo, pero a veces lo necesito porque ocurren cosas importantes. ¿Lo raro? Que jamás estaré escribiendo cuando pasen, y a veces me molesta, porque el momento es especial. Pero no, así que desde aquel 13 de Diciembre de 1996 procuro archivarlas ordenadamente en mi memoria, pero ésta se me resiste.
Escribo palabras y las borro, leo una y otra vez lo que llevo escrito, pienso en cómo seguir, en que a lo mejor estaría más a gusto si estuviese leyendo lo que otros escribieron, pero en algún momento tiene que tocarme a mí, y como a veces soy lo suficientemente perezosa como para coger un bolígrafo y un papel y hacerlo, pues me encuentro aquí frente a la pantalla de un ordenador conocido, sentada con la espalda inclinada hacia la mesa, escuchando diferentes sonidos a mi alrededor, voces, música, pero realmente no me paro a oír lo que pretenden expresar. Ahora pasos, luego paran, tecleo una y otra vez. Espacio, vocal, consonante, de nuevo espacio, punto y seguido.
Control + Enter y empiezo una nueva frase. Sin sentido, en realidad no estoy escribiendo lo que me pasa, pero sí lo que hago. ¿Por qué? Porque no me pasa nada, al menos nada importante. A veces me vuelvo caprichosa y me voy sin más, pero otras, como ahora, me gusta ser educada y al menos despedirme hasta que se me vuelva a ocurrir escribir. Lo que quiero en estos momentos es leer, pero no lo que yo escribo, y mucho menos frente a este artefacto que físicamente es complicado, pero, ¿qué entiende de la vida de la gente, de los sentimientos? Nada, absolutamente nada. Ahora oigo "El lago de los cisnes", me relajo. Voy a dejar de escribir, ahora. No, ahora. Al final no termino, ni falta que hace. Hasta otra.

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